Rompiendo la maldición de los ciclos
Una verdad del tamaño de un edificio es que Dios es dimensional pero el Diablo es cíclico. En Nahum 2:1 el profeta hace referencia a que el destruidor suele venir siempre por el mismo camino y nos invita a vigilarlo y a tomar previsiones para evitar el daño: "El destructor ha subido contra ti. Monta guardia en la fortaleza, Vigila el camino; Fortalece tus lomos, Refuerza más tu poder"
Jesús dijo que el enemigo realiza tres obras fundamentales: robar, matar y destruir. Cada una de estas obras representan ciclos en los que el hombre sin discernimiento suele caer, dando vueltas una y otra vez al mas puro estilo del juego monopolio, teniendo en cada vuelta que da un aumento del conflicto hasta hacerse insufrible y finalmente llevarlo a la quiebra.
El ciclo de la escasez ha sido enviado para robar. La principal causa de disolución de empresas, separaciones matrimoniales, suicidios, depresiones y otras crisis emocionales esta asociada a problemas de tipo financiero. De hecho muchos hijos de Dios no sirven al reino tanto como quisieran por un problema financiero. Muchos ministros y ministerios preñados de buenas intenciones no pueden realizar todas las obras que desean por problemas financieros. De esta manera, finalmente nuestras finanzas lograran ser estorbadas hasta el punto de entrar en los ciclos de necesidad y escasez, y la distracción será tal que aun nuestro desarrollo espiritual se vera seriamente afectado.
El segundo ciclo de distracción es el de la enfermedad, cuyo propósito es matar. Sin duda alguna, después de los problemas financieros, es la enfermedad la que ocupa el segundo lugar en la lista de los principales problemas del ser humano. Los ciclos repetitivos de enfermedad en personas y familias son tan comunes que los asumimos como normales. El cáncer, la diabetes, el alzhéimer, osteoporosis, que son enfermedades "hereditarias"; y los ciclos repetitivos de gripes, migrañas, dengues, enfermedades estomacales, quistes y tumores suelen pasar desapercibidos como ciclos porque muchas veces se alternan los síntomas y en muchos casos se alternan las enfermedades en los miembros de la familia. Normalmente no asumimos la enfermedad como un ciclo, pero su obra, que es matar la fe, el gozo, el tiempo y la vida misma de las personas en aquellos que fielmente transitan por sus caminos suele ser efectiva.
Finalmente, la destrucción familiar es el tercer ciclo de distracción enviado sobre el hombre. Solo basta hacer zapping en la TV, leer las noticias o entrar a cualquier espacio en la Web comercial para darse cuenta que existe un ataque frontal contra la institución familiar. Desde la proliferación de la homosexualidad y el lesbianismo como modo natural de vida, hasta la justificación de la infidelidad matrimonial, el odio a los padres, el abandono a los hijos y los padres y madres solteras como una moda y una manera fácil de tener familia "sin problemas".
La Biblia dice que el camino de los justos es como la luz de la aurora que va en aumento hasta la perfección. Todo el que camina en la visión-misión del reino de Dios y pone por obra todos los principios y los fundamentos de este reino, esta destinado a ser trasladado a otra dimensión. A esto se refiere también la escritura cuando dice que vamos de gloria en gloria.
El apóstol Raúl Ávila, explica en términos sencillos la diferencia entre cambiar de nivel y cambiar de dimensión. "Cambiara de nivel - dice el apóstol en uno de sus mensajes- es como cuando subes de piso en un edificio, pero cambiar de gloria implica cambiar de edificio".
Dios esta interesado en llevarnos a una nueva dimensión, la dimensión del cumplimiento de Su propósito en nosotros. Esto sugiere la salida del edificio de la enfermedad, de la necesidad y de la división familiar; para ira la dimensión de la plenitud de su gloria en nosotros.
El poder del enfoque
Antes de Jesús entrar a Jerusalén dice la Biblia que afirmo su rostro como un pedernal, lo que significa que puso cara como de piedra y se determino sin importar circunstancias, emociones ni razón alguna a cumplir el tramo final de su propósito el la tierra: La Cruz.
Al estudiar un poco las citas bíblicas que giran alrededor de este tramo de la historia pude comprender que por años había malinterpretado el papel del enemigo en el proceso de la crucifixión. Siempre había entendido que Satanás dirigía el negocio de la crucifixión y que al final, la gracia se le convirtió en desgracia por el triunfo del Señor. Digo, siempre entendí que Satanás no podía matar a Jesús, pero que por el cumplimiento del propósito, Jesús "se dejo".
Pero esta vez, la historia tomo para mi un matiz revelacional diferente. Observemos algunas citas claves para esto:
Mateo 16:22-23 relata el momento que Jesús aparta a pedro y a sus palabras llamándolas tropiezo de Satanás, que le decía Pedro? Que no fuera a la cruz.
Mateo 26:37-39 dice que Jesús antes de ser entregado sostuvo una lucha a muerte contra las emociones. Que le decían las emociones? Que no fuera a la cruz
Juan 19:10-12 habla del momento cuando Pilato (desvariante, que en varias ocasiones dice que Jesús no tiene delito, pero que el personalmente lo azota y permite que sus soldados lo maltraten) intenta a todas fuerzas evitar la crucifixión.
Marcos 15:29-30 habla de la actitud de aquellos que eran contrarios a las enseñanzas de Jesús quienes de decían que se bajara de la cruz si de verdad era el Hijo de Dios
La historia no muestra a un Jesús fuera del control de las situaciones, por el contrario las veces que sus emociones o el entorno le dio la oportunidad de retirarse no lo asumió como un comodín divino para "pasar la copa" sino que como dice hebreos 12 "por el gozo puesto delante de El sufrió la cruz, menospreciando el oprobio".
El diablo no crucifico a Jesús, por el contrario El dirigió toda la escena con máxima precisión sabiendo que lo que vendría después seria tan glorioso que habría valido la pena todo el esfuerzo.
Como la mujer a punto de dar a luz, que sabe que vendrá un momento de dolor intenso pero el producto del dolor valdrá la pena, o como quien al recibir su titulo universitario le halla sentido a tantas noches de desvelo y sacrificios físicos y económicos, de la misma manera Jesús nos enseña que nosotros podemos ser victimas de las circunstancias o gerenciarlas, aun cuando ello signifique pasar algunos momentos de dolor hasta llegar al momento glorioso del cumplimiento de nuestro propósito.
Mantenernos enfocados significara aprender a poner de lado las emociones en algunos momentos, significara dejar pasar los atajos que nos plantean el éxito sin sacrificio, muchas veces significará que nuestra familia y amigos solo sean aquellos que hacen la voluntad de nuestro Padre, pero sobre todo significará aprender a confiar en el plan trazado por Dios y como oraron los apóstoles en hechos 4 que tengamos el denuedo y el coraje para seguir haciendo lo que Dios nos mando a hacer mientras su mano se manifiesta con señales y portentos y los sequedales en nuestras vidas vuelven a ser convertidos en ríos.